Tuesday, February 8, 2011

El delantal blanco

    La obra "El delantal blanco" es una conversación entre una señora de plata y su empleada, una moza de casi veintiún años que viene a trabajar desde el campo. En la escena, están en una playa con Alvarito, el hijo de la señora y muy pronto el lector se da cuenta de lo gacho que la señora trata a la empleada. Cada respuesta o comentario que le hace es una grosería que expone lo cerrada que es. Cuando la empleada comenta que Alvarito se comporta muy peleador, ella le culpa al padre del niño porque dice que tiene la personalidad dominante de él; pero pronto nos percatamos que Alvarito heredó la personalidad de su madre. La señora le hace el comentario maleducado de que ella sabe que la vida de los inquilinos no está mal porque les sobra alimentos para vender y hasta a veces tienen vacas, entonces "¿Qué más quieren?". Dice que si tiene suficiente dinero para comprar sus revistas, no le pagan mal. También le habla acerca del matrimonio y como la plata es lo que distingue a las dos. Luego agrega que la clase es hasta más importante que la plata porque no se puede comprar, sólo es inherente. Ella declara que "podría vivir en una pocilga y todos se darían cuenta de que" es alguien. La empleada es muy correcta y se pone de acuerdo con ella por obligación. La señora está convencida de que "debe ser diferente la forma como miran a los demás, como se sienten ellos mismos…" los que se visten de manera distinto a ella e insolentemente, le pregunta a la empleada como se ve el mundo detrás de un delantal blanco. Lo que sigue es como un experimento social. La señora le exige a la empleada que le preste su delantal blanco para que pueda ver como se ve el mundo detrás de él. En cambio, la empleada se viste con el blusón de la señora, a su pesar. Inmediatamente, las dos toman el rol de una a la otra, pero dentro de poco la señora se molesta al ver como la empleada se atreve a usar sus cosas y darle órdenes. Se ponen a discutir y de pronto la señora se lanza sobre la empleada cuando se niega a acabar con el "juego". Unos mirones en la playa ven la lucha y como la señora está vestida de empleada, aparente ser que la empleada está atacando a su empleadora. Creen que le ha dado un ataque de histeria y se la llevan. Un caballero distinguido que vio lo que sucedió se queda y le comenta a la empleada que no puede creer que la "empleada" se trató de pasar como ella, "¡Como si no se reconociera a primera vista quien es quien!" La empleada le sigue el corriente y continúa disfrutando la playa.

    La señora me recuerda de una mujer que conocía yo, pero ésta no era rica, sino humilde. Ella también me hacía preguntas acerca de mi trabajo, mi sueldo, que compraba, etc. Las preguntas, aunque sonaban inocentes, las hacía con un aire de envidia que me hacían sentir como que estaba siendo interrogada. Por eso la señora también se me hizo envidiosa. La señora trata a la empleada con disgusto y es evidente que piensa que tiene la vida demasiado fácil. Cree que su trabajo no es difícil, que le pagan bien y que no tiene necesidad de trabajar porque a los inquilinos les sobra cosecha para vender. Esto sugiere que a la señora solamente no le gusta la clase baja porque se queja de pobreza cuando no lo hay. Pero la señora tiene todas esas cualidades porque no trabaja y no parece estar molesta con sí misma. Si a la señora sólo le fastidiara la empleada porque es de otra clase, ella ni le daría el tiempo del día porque no quisiera convivir con "ese tipo de gente". Pero el acto de hacerle preguntas demuestra sus sentimientos que la empleada tiene algo que a ella le hace falta. Algo de la empleada le da envidia porque si no ni le importaría preguntarle nada. Tal vez se siente insegura con sí misma porque ya no tiene la juventud ni libertad que posee la empleada, por eso le hace preguntas sobre esos temas. La vida de la empleada se le hace más alegre que la de ella porque todavía tiene las oportunidades que a ella ya se le escaparon. Por ejemplo, la señora ya está entre los treinta años, casada con un hombre solamente por su dinero, tiene hijo y se queja de estar en vacaciones por tres meses; aunque tiene plata, no tiene bienestar. También los comentarios que hace sobre los inquilinos revelan que le parece que viven las vidas más felices. Así como explica el caballero distinguido, "…los pobres quieren ser ricos, y los ricos quieren ser pobres".

No comments: