Thursday, January 27, 2011

La mujer que llegaba a las seis

    El cuento de La mujer que llegaba a las seis es un diálogo entre José, un mesonero, y una mujer que él le dice reina. Reina es una parroquiana habitual del restaurante de José y llega todos los días a las seis en punto, y este día no es diferente. De cualquiera manera, le dice la mujer que <<Hoy es distinto>> porque vino un cuarto para las seis. José está confundido y piensa que la mujer está emborrachada, pero le insiste que ella ya ha estado allí por veinte minutos. José no entiende pero se pone de acuerdo porque sola la quiere ver feliz. Le confesa que la quiere mucho a lo cual le contesta la mujer muy groseramente que <<ninguna mujer soportaría una carga como la tuya ni por un millón de pesos>>. Se molesta José hasta que le pregunta la mujer si todavía la quisiera aunque no se acostara con él. José le insiste que sí y le dice que la quiere tanto que mataría a cada hombre con quien se va todos los días porque no le gusta que haga eso. La mujer se burla de él porque no lo cree capaz de matar a nadie y se fastidia otra vez José. La mujer le pregunta si él la defendería si ella matara a un hombre y José so empieza a poner sospechoso. La mujer le dice que mañana se va y que ya no volverá acostarse con ningún hombre ya que se dio cuenta que es una porquería lo que hace. Le sigue por preguntar si no lo parece bien que una mujer mate a un hombre porque le dé tanto asco que la bese después de que le diga que él le da asco. José no sabe que decir y se pone más fastidiado. Al fin del cuento le pide la mujer a José un regalo de despedida: otro cuarto de hora. Le dice la mujer <<Acuérdate que estoy aquí desde las cinco y media. >>

Durante el curso de la conversación, nos damos cuenta de que José quiere mucho a la mujer, no solamente porque lo dice, sino por lo que él hace y aguanta por ella. La mujer llega todos los días a las seis sin plata, se sienta y le dice a José que tiene un <<hambre de perro>>, luego él le prepara comida. Y todos los días, ella se sale con un hombre diferente. Luego cuando le confesa que la quiere y ella le contesta tan groseramente, todavía insiste que mataría a alguien por ella. Lo que yo no entiendo es por qué la quiere tanto. José le dice reina, ya la trata como una. Hasta cuando ella le sugiere que ha matado a alguien, él prefiere mirar hacia otro lado. Pienso que tal vez la razón por la cual José la quiere tanto no es porque en realidad tiene sentimientos por ella, sino porque él quiere sentir que es importante para ella. Es decir que él conoce bien que ella no tiene cariño para los hombres porque ve que siempre anda con un hombre diferente. A pesar de eso, todos los días ella viene a su restaurante y platica con él. Eso lo hace sentir que tienen una <<casi intimidad>>. Me da la impresión que ella es muy atractiva, al menos para José; y también que José no es tan atrayente porque es gordo y rubicundo. Él deja que la mujer le hable de manera insolente porque su autoestima ha de estar baja y quiere que ella siga viéndolo como alguien importante para ella a cualquier costo.

Tuesday, January 25, 2011

Pecado de omisión

    <<Pecado de omisión>> es la historia trágica de Lope, un huérfano de 13 años. El único pariente que le queda a Lope es un primo de su papá, Emeterio Ruiz Heredia, quien es el alcalde. Emeterio no se llevaba bien con el papá de Lope, pero por cumplir, le ayudó a su esposa cuando quedó viuda. Cuando falleció la madre de Lope, a su pesar se encargó de Lope. Aunque Lope se quedó sin padres, casa o oficio, Emeterio no le tiene simpatía. El primer día que se queda Lope en la casa de Emeterio, se queda debajo del granero, ni siquiera en un cuarto. Al día siguiente, Emeterio lo manda de pastor a Sagrado con Roque el Mediano para <<ganarse el currusco. >> Aunque le comenta el maestro, don Lorenzo, que Lope es un niño muy listo en la escuela, Emeterio no se da por vencido e insiste que Lope debe trabajar para ganarse la vida. Cinco años pasa Lope de pastor sin bajar al pueblo, a menos que sea día festivo. Come puro pan, sebo, cecina y ajos y duerme en un chozo debajo unos robles con Roque. Un día, Emeterio manda por él. Cuando regresa Lope al pueblo ya es hombre. Ve que la hija de Emeterio, Francisca, ya está casada con tres hijos; y luego ve a Manuel Enríquez, un compañero de la escuela que siempre <<le iba a la zaga >> vestido en un traje con corbata. Francisca le cuenta a Lope que Manuel va para abogado. Manuel reconoce a Lope y le ofrece un cigarrillo, pero Lope lo aplasta porque le entra un enojo. Lope va hacia Emeterio, recoge una piedra en la plaza, y lo mata en frente de sus nietos.

    La historia se me hizo muy triste porque la vida de Lope fue muy lamentable. Se quedó sin padres y sin futuro por la culpa de Emeterio. Aunque, sí, Emeterio le consiguió trabajo y manera para vivir, Lope era un niño de solo 13 años y Emeterio era el alcalde! Emeterio le podría haber dado la oportunidad a Lope para tener otro tipo de vida si lo hubiera dejado ir a la escuela, como le sugirió el maestro. Y para Emeterio, no le hubiera costado tanto porque era pudiente. Cuando Lope vio como había cambiado la vida sin él y como hasta los que le iban <<a la zaga>> tuvieron éxito, se le escapó la razón. Él sintió el pecado de omisión que le cometió Emeterio y reaccionó por reclamarle a Emeterio lo que le robo a los 13 años: la vida.


 

El etnógrafo

En <<El etnógrafo>> el narrador nos cuenta el caso de Fred Murdock quien pasa por un cambio de perspectiva de la vida cuando menos lo espera. Al principio de la historia, el narrador nos describe el tipo de persona que es Murdock. Él es un hombre ordinario que no pone en duda su tren de vida ni las instituciones que lo gobiernan. Cuando su profesor lo aconseja que vaya a vivir entre un tribu indígena para después publicar sobre el tema de sus ritos esotéricos, él lo acepta sin vacilar. Murdock se esfuerza por meses para convertirse a alguien como las indígenas, para ganar la confianza de ellas. Sabe que esa es la única manera en el que le entregarán el privilegio de tomar parte en cualquier rito secreto. De acuerdo con su plan, cuando al fin se lo revelan, deja la pradera y regresa a la ciudad. De vuelta en casa, Murdock se reúne con su profesor y lo informa de que ya no quiere redactar sobre la doctrina secreta que le impartieron. A la confusión del profesor, Murdock le explica que después de todo que vivió durante su poco tiempo en la pradera, ya no ve igual a la política de la ciudad y no le parece publicar sobre el tema. Con <<frialdad>> el profesor acepta las noticias decepcionantes y a partir de ese momento Fred Murdock se dedica a ser bibliotecario.

Este cuento corto pone en perspectiva que la vida que conocemos no es la única manera de vivir. Frecuentemente juzgamos a otras culturas con ojos del etnocentrismo—la creencia que la cultura o etnicidad de uno es superior a los de más. Muchas veces cuando vemos costumbres de otras culturas, en vez de tratar de entender lo desconocido, cerramos nuestras mentes y pensamos que solo porque no entendemos las costumbres, no tienen relevancia; o en el caso de las indígenas, tal vez a la primera vista piense la gente que son salvajes atrasados y pobres con vidas míseras. Pero como se dio cuenta Fred Murdock, lo que a ellas les falta de nuestros servicios y comodidades lo compensan con abundancia en tradiciones, comunidad y tranquilidad de espíritu. Pensamos que porque otros no tienen carros o iPod, que deben de estar infelices; pero tal vez no tengan necesidad ni desean esas cosas materiales. Las tribus no son gobernadas por su economía, sino la economía les sirve a ellas. Es decir, ellas no se identifican por sus roles dentro de la economía. Si le preguntaras a un conocido ¿a qué te dedicas? quizá te responderán soy doctor o soy contadora. Pero si le preguntaras lo mismo a un miembro de la tribu, tal vez te responderán me dedico a ser un papa o soy una abuela. Ellos solo trabajan por lo que necesitan para vivir, y el resto del tiempo les queda para convivir. Se puede decir que de esa manera, no son pobres ni míseras.


 


 


 

Las medias rojas

En la historia de <<Las medias rojas>> conocemos a Ildara—una muchacha humilde y bonita con ojos <<golosos de vivir>> y sueños muy grandes—y a su papa, el tío Clodio—un hombre entrado en edad a quien le importa más su tierra que a su hija. Ildara entra con un haz de leña para preparar fuego y el tío Clodio ni levanta la mirada para responder a su presencia, sino sigue con la tarea de picar y liar un cigarro. Ildara se encarga de hacer la comida y de activar la leña que suelta una humareda acre por estar húmeda. Mientras Ildara sopla la llama, el tío observa que ella tiene puestas unas medias rojas. Cuando el tío le pide cuenta de las medias, Ildara le miente, diciéndole que vendió unos huevos al abade para comprarlas. Sin embargo, su papá se da cuenta de la mentira porque las gallinas no ponen y con un furor, la empieza a golpear. Ildara << [defiende] su belleza>> porque tiene organizado un viaje a países lejanos para escapar de su vida de labradora; las medias rojas se las había comprado con el dinero adelantado que le proporcionó el gancho encargado del viaje. El tío Clodio se niega a permitir que Ildara lo deje solo <<como viudo, casi imposibilitado de cultivar la tierra…a la cual profesaba un cariño maquinal, absurdo, >> y prefiere hasta matarla antes de aceptarlo; de esa manera, la aporrea hasta que ella ve <<como un cielo estrellado, miles de puntos brillantes.>> Al final de la historia, Ildara se queda tuerta, sin algunos dientes y sin cumplir sus sueños para escapar de una vida de maltratos porque <<Los que allá vayan, han de ir sanos, válidos, y las mujeres, con sus ojos alumbrando y su dentadura completa…>>

Esta historia me impactó porque demuestra como a veces la vida puede ser determinada por cosas que aparentan ser insignificantes. Hoy en día ¿quién pensará que un par de medias rojas podría cambiar tan drásticamente su futuro? Seguramente, Ildara no pensó que las medias arruinarían sus sueños de escapar la vida de campesina o nunca se las hubiera puesto. Lamentablemente, decisiones pequeñas que tomamos en nuestras vidas algunas veces pueden tener como consecuencia accidentes, desgracias y hasta la muerte. Hace unos años, yo tuve una compañera en la preparatoria, muy amable y prometedora, igual que Ildara, muy ansiosa de vivir. Desafortunadamente, una noche ella se detuvo en una gasolinera después del trabajo por unos Cheeto's y leche con chocolate. Nadie supo como ocurrió, pero un hombre que le había pedido que lo llevara a su casa, terminó secuestrándola de la gasolinera y después la asesinó. Nunca podré quitar de mi mente que los Cheeto's y leche con chocolate fueron causantes de su tragedia, aunque sé que éste no fue el caso; obviamente, fue la culpa del hombre, que ahora está sirviendo una cadena perpetua por el asesinato. Pero igual como las medias rojas en este cuento son simbólicas de los sueños extinguidos de Ildara, también los Cheeto's y leche con chocolate me parecen simbólicas a la vida corta de mi amiga.